lunes, 3 de febrero de 2014

La mudanza del corazón!



Cambiar de residencia trae consigo un fuerte trajín.
Seleccionar lo que podemos llevar, lo que debemos dejar, lo que se adapta al nuevo lugar, lo que hay que reparar, en fin son tantas y tantas cosas… Y uno encuentra lo que hace tiempo se había perdido, y mira con deseos de llevarse lo que le trae algún recuerdo, piensa en todo lo que pasó y la madeja de recuerdos que quedan y no sabe que sensación extraña siente. De un lado dejar todo lo que significó tanto y por tanto tiempo y de otra la idea no precisa de ese lugar a donde llegaremos, desconocido, sin amigos con sus calles diferentes, la gente que te mira como extraño y hasta parece que el cielo que cubre tu cabeza tiene otro azul, y a las flores se le han desteñido sus colores...pero comprendemos que son inevitables los cambios y que no es otra cosa sino el temor a lo desconocido.

Pero hay otra mudanza y es la del corazón, quizá la más importante. Allí hay tantas habitaciones que se han ido ocupando:...la de los hermosos recuerdos, del amor, de las ilusiones, de la esperanza, de la superación, de la amistad, de la ternura, de la fe, también la de los recuerdos no gratos y una que no quisiéramos abrir que es la del miedo, pero esta habitación hay que abrirla y sacar ese huésped para dar entrada a otro que es la valentía. Por eso hemos de revisar lo que debemos dejar, para no cargar con pesados equipajes.

Desecharemos así lo que pese para nosotros, lo que nos cause daño.
Cerraremos un ciclo y llevaremos liviano nuestro corazón para llenarlo de nuevo. Dejaremos el miedo para reemplazarlo por el valor.

¿Qué nos llevaremos? Lo que se incrustó en nuestro corazón y de lo que no podemos separarnos porque forma parte de nuestra vida misma, el amor, las ilusiones, las esperanzas, los deseos de superación, los amigos, la ternura, la fe y, sobre todo, la confianza para afrontar los nuevos retos que la vida nos presenta,y a ese equipaje le colocaremos "Frágil"para llevarlo con todo nuestro cuidado.

Para adaptarnos tendremos que mirar todo con ojos de optimismo y sacar de la paleta los mejores colores para pintar ese nuevo paisaje que nos regala la vida.

Quizá después de un tiempo sentiremos que mereció la pena el cambio y ya las calles no serán diferentes, ni la gente te mirará como extraño. Nos daremos cuenta que estábamos equivocados, porque el cielo tiene el mismo azul y las flores tienen los mismos hermosos colores.
Nelly Guerrero

4 comentarios:

  1. Es verdad, cuesta mucho reconocer que nada ganamos aferrados al miedo. Mudanzas son cambios y por eso me parece perfecto que hayas aplicado este ejemplo para los miedos anclados en el corazón.
    Como siempre, bonitas aportaciones Nelly.

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    1. Gracias Tere tu siempre estás...te comento que tuve la oportunidad por decirlo de alguna forma de enfrentar esos miedos,cuando necesité mudarme del lugar donde compartí por años hermosos momentos...fué una gran experiencia la lucha que tuve que afrontar entre mi mente y mi corazón!!!!

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    2. Es muy cierto a lo largo de nuestra vida el corazón presenta diversas mudanzas, en algunos casos son negativas. Pero Dios me ha enseñado que a todo hay que verle el lado positivo, puesto que la mayor parte de las mudanzas del corazón se dan parahacernos crecer como personas.
      Por eso la vida hay que vivirla con mucho optimismo y confianza en Dios para poder pintala con todos los bellos colores del arco iris y así transformar los grises en tonalidades rosadas, aguamarines y moradas.
      Dios nos da la oportunidad de vivir cada día con mucho amor para así poder llegar a ayudar a la mayor cantidad de personas y así con ello poder contribuir a mudarles del corazón las tonalidades grises por la gamma de colores presentes en el universo.

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    3. Gracias Jhenny por tus hermosas palabras sin duda Dios nos dá la oportunidad de vivir cada día y tambien de conocer a otras personas que traen alegría a nuestra vida...cada mudanza aunque nos parezca difícil es una opotunidad que se nos da.

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